Hace unos meses perdí totalmente el control sobre mis sentimientos, mis actos y mis pensamientos.
No sé en que momento me transformé en “algo” gris, pero lo hice... me fui apagando poco a poco como la llama de una vela y ahora me veo incapaz de volverla a encender. Son muchos los días que no tengo ganas de hacer nada y convertirme en una avestruz que mete la cabeza bajo tierra y hay días en los que me quiero comer el mundo y lo que acabo comiéndome es la cabeza porque no tengo ni ganas, ni fuerzas... ni voluntad.
No es fácil vivir así, me desespera y me agobia mucho querer y no poder. Simplifica, me dicen, pero hay cosas que no se pueden simplificar porque no se pueden controlar y sin control no hay libertad.
Mario escribió un “Post” un día que decía: Adiós pá poder decir hola de nuevo. Creo que ha llegado mi momento para despedirme de todos, pero sobretodo para despedirme de quién he sido estos últimos meses y de los fantasmas que llevo colgados al cuello.... Mi cabeza a dicho Basta. Mi corazón está roto. Ya no queda nada más que empezar de nuevo.
Me despido con mil besos.
Hola, me llamo Marta Marín y tengo 24 años... y una gran vida por delante.
No sé en que momento me transformé en “algo” gris, pero lo hice... me fui apagando poco a poco como la llama de una vela y ahora me veo incapaz de volverla a encender. Son muchos los días que no tengo ganas de hacer nada y convertirme en una avestruz que mete la cabeza bajo tierra y hay días en los que me quiero comer el mundo y lo que acabo comiéndome es la cabeza porque no tengo ni ganas, ni fuerzas... ni voluntad.
No es fácil vivir así, me desespera y me agobia mucho querer y no poder. Simplifica, me dicen, pero hay cosas que no se pueden simplificar porque no se pueden controlar y sin control no hay libertad.
Mario escribió un “Post” un día que decía: Adiós pá poder decir hola de nuevo. Creo que ha llegado mi momento para despedirme de todos, pero sobretodo para despedirme de quién he sido estos últimos meses y de los fantasmas que llevo colgados al cuello.... Mi cabeza a dicho Basta. Mi corazón está roto. Ya no queda nada más que empezar de nuevo.
Me despido con mil besos.
Hola, me llamo Marta Marín y tengo 24 años... y una gran vida por delante.

2 comentarios:
Me encanta el título del blog.
Y empezar de nuevo tiene su gracia. De aquella manera, eso sí.
Bienvenida Marta.
Hola Tako. Hace mucho que te leo. Yo necesito empezar de nuevo. Con todas las consecuéncias.
Besos.
P.D. La canción de Elefantes al Olvido es Genial. Yo debo cerrar el cajón.
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